¿En estantes o en cajones?

Armario abierto con estantes y cajones ordenados que refleja el proceso de organización y orden mental en el hogar

Hay una pregunta muy frecuente en los proyectos de distribución de viviendas que cuando te la haces a ti, la respuesta puede cambiar tu forma de vivir:

Es esta:

¿Qué es mejor en los armarios, estantes o cajones?

La respuesta a esta pregunta en un proyecto de interiores puede ser larga. En algunos casos puede llevar varias horas o días saber lo que es mejor en cada caso y la reflexión sobre estos tres puntos ayudan mucho a concretar:

¿Tu armario tiene puertas?

¿Guardas en el armario ropa de temporada o de todo el año?

¿Lo usa solo una persona?

Si el armario no tiene puertas (vestidor) debes proteger del polvo las prendas más delicadas. Bien guardándolas en cajones, en cajas o en fundas.

Si guardas en el armario ropa de todo el año, procura tener más a mano, y a la vista, lo que sea de la temporada actual.

Si el armario lo usa más de una persona, cada uno debe tener un lugar (izquierda o derecha) y no mezclar las prendas.

Esto, aunque es un resumen muy básico, ayuda mucho a la hora de decidir cómo guardar las cosas en un armario.

Ahora vamos dentro de ti.

A lo que guardas en tu interior.

A tus miedos. A tus sueños. A tus enfados. A tus planes. A tus rechazos.

¿Tienes puertas en tu interior o muestras a todo el mundo todo lo que guardas sin saber a quién reservar lo más delicado?

¿Sabes en cada momento lo que es importante y prioritario atender o mezclas cosas y prioridades del pasado con las del presente o las del futuro?

Además de guardar tus cosas, ¿alguien más te utiliza para guardar las suyas?

El peligro de no saber a quién y cómo mostrar tu mundo interior puede hacerte muy vulnerable o muy hermética/o.

No saber poner en valor lo importante en cada momento puede llevarte a divagar y a no encontrar la plenitud que buscas.

Si tiendes a acoger en exceso la visión de los demás y no disciernes sobre lo que realmente nace de ti, puedes moverte por el mundo con una “ropa” que no es la tuya.

Te propongo un ejercicio para los próximos días, bueno, dos:

Uno en tus armarios de casa y otro en tu armario interior.

1- En tus armarios de casa: antes de ponerles más orden, ábrelos unos minutos al día para renovar su vibración interior (mejor si es de día con luz natural). Simplemente abre las puertas de los armarios unos minutos cada día para que su energía interior se renueve. Conforme hagas esto durante unos días seguidos, observa si hay algún armario en el que sientas la necesidad de revisar lo que guardas y poner más orden. Y hazlo.

2- En tu armario interior: dedica un momento de calma para escribir sobre un papel todo lo que guardas dentro de ti. Tanto lo que te parece bonito como lo que no.

Una vez lo tengas todo escrito, tres consejos:

Piensa a qué persona o personas enseñarías esa lista sin temor a ser juzgada/o. Con esa persona o personas no necesitas puertas. Con las demás, sé prudente. Sigue tus propias señales.

Reflexiona, en tu etapa y momento actual, sobre la importancia que tiene cada cosa que has anotado y ten a la vista lo realmente importante para este momento de tu vida. Puedes tenerlo a la vista con notas en el espejo del baño, en tu mesita de noche o en tu mesa de trabajo. Como mejor te haga sentir, pero no guardes lo importante donde puedas olvidarlo.

Revisa muy bien que todo lo que guardas en ti es tuyo. Solo tuyo. Y si observas que hay algo: miedos, sueños, objetivos… que no lo son, ponles una etiqueta con el nombre de a quién pertenecen para que no interfieran en tu camino.

Ojo. Esto es muy muy importante, no guardes en ningún cajón de tu interior aquello que no te guste de ti o te avergüence. Trabájalo con la prioridad que sientas, pero guardado en un cajón hará ruido. Negar algo de ti o tratar de esconderlo hará que tu alma abra ese cajón sin permiso para que lo mires. Y puede que lo abra cuando menos te lo esperes para que le des prioridad.

Todos esos motivos: compartir tu vulnerabilidad con las personas equivocadas, priorizar lo que no es importante, tratar de no mirar o esforzarte mucho en cambiar lo que no te gusta de ti y moverte por la vida tras los sueños o con los miedos de otras personas, son los principales motivos por los que la vida se bloquea y no fluye. Es su manera de protegerte.

Detrás de muchos esfuerzos para que el amor, el dinero o la salud fluyan, hay un desorden interior de prioridades esenciales que solo puede ordenar tu alma, no tu mente.

 

Preguntas Frecuentes (FAQ)

 

¿Qué es mejor en los armarios, estantes o cajones?

La elección depende de tres factores clave: si el armario tiene puertas, si guardas ropa de temporada o de todo el año, y si es de uso individual o compartido.

¿Cómo debo organizar la ropa si mi armario no tiene puertas?

Al tratarse de un vestidor abierto, debes proteger las prendas más delicadas del polvo guardándolas en cajones, cajas o fundas.

¿Qué relación existe entre el orden de mis armarios y mi mundo interior?

El desorden físico en la distribución de viviendas y armarios refleja bloqueos emocionales internos, prioridades desatendidas y cargas ajenas que impiden que tu vida fluya.

¿Por qué no debo guardar en cajones internos aquello que me avergüenza?

Negar o esconder aspectos que no te gustan de ti genera ruido interno; tu alma abrirá ese cajón sin permiso en el momento menos esperado para exigir tu atención.

¿Qué debo hacer si descubro miedos o metas que no me pertenecen?

Debes etiquetarlos con el nombre de la persona a la que pertenecen para evitar que interfieran en tu camino y recuperar tu propia esencia.


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