Hace más de 20 años que abrí mi estudio y he pensado compartir hoy un ejercicio sobre cómo abrir nuevas puertas.
Este ejercicio suele ser muy útil a quien lo practica. Sobre todo si te sientes en alguno de estos dos extremos:
Abres puertas muy rápido y te encuentran con vacíos.
Tu carácter es tan hermético que cuando se abre una puerta lo sientes como una amenaza.
Nadie nos puede asegurar que cuando cruzamos una puerta, lo que encontremos al otro lado sea lo que buscábamos, lo que nos prometieron o lo que anhelábamos.
En mi caso, abrí la puerta de mi estudio sin presión y sin huir de otro lado. Estos dos aspectos son fundamentales.
También recuerdo la incertidumbre del inicio. Pero no fue una incertidumbre que me hiciese dudar de mi certeza. Este tercer factor, la certeza, también es clave
Sobre si han sido fáciles o difíciles estos 20 años no puedo definirlo con exactitud. Al fin y al cabo, cuando te dedicas a lo que sientes de corazón, lo que es difícil para otros para ti no lo es tanto.
Ha habido un poco de todo. Etapas de mucha expansión, otras de contracción y algunas de mucha incertidumbre sobre el rumbo adecuado. Todas llenas de aprendizaje. Mucho. Sobre todo el de dejar de buscar la línea recta.
La línea recta la ha inventado el hombre. En la naturaleza no existe, y tampoco existe en la economía, en la creatividad ni en la evolución de un negocio.
Abrí la puerta de mi estudio en un local a pie de calle pero hoy en día casi el 70% de los proyectos actuales son online.
Hace 20 años sólo ofrecía diseño de interiores y muebles y hoy diseño, sobre todo, en el interior de las personas. También diseño hogares y muebles, pero siempre como reflejo y motivación de la plenitud interior.
Y de esto, de evitar buscar las líneas rectas y beneficiarte de las ondulantes, va este ejercicio.
Imagina, antes, que tu casa estuviese cubierta de agua a la altura del tobillo. Como las piscinas de verano de los más pequeños.
Con esta imagen en mente te resultará fácil entender que cuando caminas por tu casa vas dejando una estela, como una corriente de agua que te sigue. Igual que ocurre cuando caminas por una piscina de niños.
Desde este punto de vista te resultará fácil comprender el valor que aportan las puertas de tu casa. Cada vez que abres una y entras, se une la corriente que genera la puerta al abrirla y la que generas tú cuando entras.
El agua que te llega a los tobillos es limpia, neutra. Pero se impregna de la energía que emites al caminar y al abrir las puertas, por lo que si entras al salón hablando por teléfono enfadada/o, estás dejando esa estela cuando abres la puerta y entras impregnado con ello todo el salón.
Lo mismo si entras al salón llena/o de agradecimiento. Esa vibración se repartirá por toda la estancia.
Durante unos días te propongo este ejercicio:
Presta atención a la energía y forma con la que abres las puertas de tu casa porque es un reflejo de cómo abres las puertas de tu vida.
Si eres de las personas que las deja siempre abiertas, es muy probable que eso mismo estés viviendo a nivel sentimental. Lo mismo si eres de las personas que las va cerrando a su paso.
La virtud está en el centro y en las puertas también. Cuando las puertas están cerradas, la energía de tu casa (el agua que habíamos imaginado) no puede fluir bien ni renovarse. Si están siempre abiertas, surgen corrientes rectas que pueden generar mucha dispersión. Cuando las puertas se dejan entre abiertas (ni abiertas ni cerradas del todo) a su paso, la energía fluye de forma ondulante y esa misma armonía y suavidad la sentirás y la crearás en tu vida.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿De qué trata el ejercicio de abrir puertas?
Es una práctica de autoconocimiento basada en prestar atención a cómo abrimos las puertas físicas de casa para reflexionar sobre cómo afrontamos las oportunidades y retos en la vida.
¿Qué significa dejar las puertas entreabiertas?
Significa encontrar el equilibrio entre el cierre hermético y la apertura excesiva, permitiendo que la energía fluya de forma ondulante y armoniosa en el hogar y en los proyectos personales.
¿Cómo ha evolucionado el estudio en estos 20 años?
Ha evolucionado desde un local a pie de calle enfocado solo en diseño de interiores y muebles hasta un espacio digital con cita previa, donde el enfoque principal es el diseño interior de las personas.