Ir por primera vez al bingo con necesidad económica y que te toque, no es buena suerte. Lo mismo que buscar pareja con necesidad y encontrarla.
Cuando obtienes un logro desde la necesidad, el logro te esclaviza. Te mete en la jaula de la dependencia, de la adicción y de la queja.
Son jaulas de barrotes invisibles que anulan tu libertad y tu capacidad de vibrar más allá de la necesidad.
¿Cómo salir de este tipo de jaulas?
Sentir necesidad no es nada malo, es algo natural.
Necesitas respirar, comer, beber, un hogar, relacionarte, asearte, dormir… y es natural que cuando alguna de tus necesidades básicas no están cubiertas, busques soluciones.
Vamos a tu interior.
¿Sientes que tienes derecho a respirar?, ¿a comer?, ¿a beber?, ¿a un hogar?, ¿a relacionarte?…
Si sientes que lo tienes, entonces no le des el poder a nada ni a nadie para que te lo haga sentir.
Muchos de los estímulos que recibes en tu día a día en las redes sociales, en las noticias o en la publicidad, buscan crear en ti necesidades que no son tan importantes. Y si es que son de las necesidades importantes, lo que buscan es que les des tu poder.
No. No se lo des a nadie.
Hace unos días tuve una conversación con una persona a la que admiro mucho pero con la que no siempre coincido en el punto de vista de las cosas o de la vida. Esta combinación siempre enriquece una relación.
Me trataba de exponer que no se puede lograr una realización espiritual si las necesidades más básicas no estás cubiertas. Entendiendo las necesidades básicas como las meramente físicas y biológicas.
Lo entendí, pero no lo comparto.
Cuando eres capaz de vivir desde tu espíritu (desde tu esencia), sientes dentro de ti una plenitud, una integridad y una serenidad que te cubre de dignidad y deshace la vibración de la carencia de aquello que busques por necesidad.
Esta es la llave para salir de la prisión de la dependencia: no proyectar carencia.
Hay muchos caminos para lograr sentir en tu interior la plenitud de saberte bien anclada/o en ti.
Desde ese lugar, desde lo más profundo de tu ser, tu mirada cambia, tu tono de voz cambia, tus pensamientos cambian, tus movimientos cambian, tus acciones cambian y tu forma de lograr lo que necesitas se ilumina.
Puedes llegar por ti misma/o a ese lugar dentro de ti donde habita el origen de tu paz, de tu serenidad y de tu presencia.
Si realmente quieres llegar a ese lugar en tu interior, las señales aparecerán.