Siempre que comparto casos que vivo o experimento, tengo la sensación de que muchas personas comprenden mejor lo que explico.
Hoy estaba revisando todos los casos que incluyo en mi libro y entre todos ellos he sentido que hay uno, concretamente el que hace referencia al capítulo del desorden del pasado, que quizás pueda, no solo ayudarte a conocer mejor la esencia del libro, sino a ayudarte a reflexionar sobre la forma en la que seguir vinculada/o a un pasado que te pesa puede estar impidiendo que disfrutes de un presente más ordenado y pleno:
— Ana llevaba más de 4 años separada cuando contactó conmigo.
Tras la separación le costaba mucho conocer gente nueva y empezaba a preocuparse.
En el plano de su casa y en el video que me envió del interior, observé que en su vivienda había desorden acumulado sobre un mueble auxiliar de su dormitorio.
Al preguntarle por lo que guardaba en aquel mueble, Ana se sintió cohibida y confesó que mantenía en él muchos recuerdos de su expareja.
Reconoció que aunque no fue muy feliz con él, había algo en su interior que le impedía soltarlo del todo y mantener algunos recuerdos de la relación le ayudaba a sentirlo todavía en su vida.
A través de unas pautas que le indiqué pudo observar que no se abría a conocer gente nueva por el mismo motivo: el temor a soltar completamente su pasado.
Conforme Ana tomó fuerza para sentarse tranquilamente frente a cada recuerdo y logró integrar que ya no le aportaban ningún valor a su vida, fue ganando seguridad y apertura a la hora de abrir de nuevo su corazón.
Este capítulo en su extensión pone luz concretamente sobre los objetos que mantenemos en nuestra vida, no porque nos gusten o nos aporten valor, sino porque todavía no hemos logrado desprendernos de lo que nos une a ellos.
A través de reflexiones y sencillas técnicas te acompañaré a lograr poner orden a tu pasado, tanto en tu hogar como en tu interior, para facilitar que disfrutes del presente y abras las puertas a un futuro mucho más ordenado y libre.